Cómo crear una máquina virtual con Windows XP

Cómo crear una máquina virtual con Windows XP

En esta entrada veremos cómo crear una máquina virtual con Windows XP, la mejor opción para poder correr ciertos programas o comprobar retrocompatibilidades sin necesidad de tener que instalar Windows XP en una máquina física. El entorno que utilizaremos para virtualizar Windows XP será VirtualBox de Oracle.

Antes de crear la máquina virtual de Windows XP

Para poder virtualizar Windows XP necesitaremos lo siguiente:

  • Un sistema con capacidades de virtualización. Prácticamente todos los sistemas recientes tienen capacidades de virtualización en mayor o menor medida, así que este punto no debería ser un problema.
  • Una imagen ISO de Windows XP.
  • Un número de serie de Windows XP.
  • Conexión a Internet.

Se supone que tenemos todo esto a mano así que vamos a empezar.

Descargar VirtualBox

Para crear la máquina virtual con Windows XP necesitamos algún software de virtualización. Uno de los más populares sin duda es VirtualBox, por lo que si no lo tienes instalado dirígete a su web oficial y entra en la página de descargas de VirtualBox:

descargar virtualbox
Página de descargas de VirtualBox

 

Hay enlaces de descargas para distintas arquitecturas: Windows, OS X, Linux y Solaris. Descargaremos la que nos interese según el sistema anfitrión que utilicemos.

Una vez descargado la instalación es trivial.

Cómo crear la máquina virtual para Windows XP

Instalado VirtualBox en nuestro sistema, lo iniciamos y aparecerá la pantalla con el menú principal:

En la barra superior del panel derecho pincharemos en el botón «Nueva» y aparecerá un diálogo para la creación de la máquina virtual.

En este primer diálogo daremos un nombre a la nueva máquina virtual, para distinguirla de otras futuras que podamos crear.

Como esta va a ser una máquina virtual con Windows XP, al elegir un nombre que se parece al del sistema operativo que vamos a virtualizar, automáticamente los desplegables «Tipo» y «Versión» se autoseleccionan. En caso contrario, elegimos manualmente los valores.

En el siguiente diálogo introduciremos la cantidad de memoria RAM para la máquina virtual Windows XP:

Deberás tener en cuenta la cantidad de memoria libre de tu sistema y la que necesitarás para Windows XP. En cualquier caso, recuerda que Windows XP 32 bits reconoce hasta 3 GB de RAM como máximo.

En el siguiente diálogo decidimos si crear o no un disco duro virtual:

Como vamos a hacer una instalación de Windows XP y no existe ningún otro disco duro virtual creado previamente, pincharemos en «Crear».

El siguiente diálogo nos pregunta acerca del tipo de disco que vamos a crear:

La opción por defecto es la más adecuada, ya que VDI es el formato nativo de VirtualBox.

A continuación VirtualBox nos pregunta la forma de reservar el espacio del disco duro virtual. Si elegimos dinámicamente se reservará el mínimo espacio posible del disco duro físico del sistema anfitrión, y conforme se vaya necesitando se incrementará la reserva de espacio hasta llegar al tope que definamos. En cambio, el tamaño fijo reserva todo el tamaño especificado desde un principio.

Mientras que la primera opción ahorra espacio inicialmente, la segunda da mayor rendimiento.

En el siguiente diálogo escogemos el tamaño del disco duro virtual:

Ten en cuenta el espacio libre en tu sistema anfitrión y las necesidades que tendrás para tu máquina virtual de Windows XP.

Al pinchar en «Crear» en un instante regresamos a la pantalla principal de VirtualBox, donde a la izquierda vemos la lista de máquinas virtuales creadas (en este caso, únicamente la máquina Windows XP) y a la derecha un panel con las características de la máquina seleccionada.

Tenemos que revisar la configuración por defecto antes de iniciar la nueva máquina, así que pincharemos en el botón «Configuración», lo que nos abrirá un diálogo con varias secciones:

General

En esta sección puedes cambiar el nombre y tipo de la máquina.

También se puede añadir una descripción de la máquina y cifrar el contenido del disco duro virtual. Normalmente, si no se han cometido errores durante la creación de la máquina, no se cambia ningún valor, salvo añadir alguna descripción.

Sistema

Además de variar la cantidad de memoria RAM, se pueden elegir los dispositivos y orden de arranque de los mismos.

En este caso hemos desactivado la unidad de disquete y colocado el disco duro en primer lugar. Hay que tener en cuenta que si el disco duro está sin particionar, el arranque salta al siguiente dispositivo (el disco óptico virtual). Aunque puedes dejar el disco óptico virtual en primer lugar, teniendo en cuenta dejarlo vacío tras la instalación de Windows XP.

Otro cambio que se puede hacer es elegir el ratón PS/2 en vez del USB. En cuanto a los ajustes de procesador y aceleración, los valores por defecto funcionan bien.

Pantalla

En esta sección configuramos cosas como la cantidad de memoria de vídeo, número de monitores, etc.

Si vas a ejecutar Windows XP a gran resolución o con más de un monitor, añade más memoria de vídeo. También es interesante activar la aceleración 2D y 3D.

Almacenamiento

Esta sección es importante porque en ella podremos cargar y descargar la unidad óptica virtual con imágenes ISO de discos CD-ROM y DVD-ROM. Especialmente con la imagen ISO del disco de instalación de Windows XP.

Seleccionando la unidad óptica de la lista de dispositivos de almacenamiento y pinchando en el botón con forma de disco óptico de la zona de atributos accedemos a un diálogo que nos permite cargar la unidad con la imagen ISO que especifiquemos, o descargar la imagen cargada previamente.

Audio

En esta sección podemos deshabilitar el audio, que viene activado por defecto.

Si necesitas el sonido, las opciones por defecto van bien. Y si necesitas la entrada de sonido, puedes activarla.

Red

En esta sección se configura el modo en que se comportará la máquina virtual de Windows XP con la red. Existen varias posibilidades, desde no tener red hasta que la máquina virtual se comporte como una más de la red local, conectada al router y con acceso a Internet en su caso.

Para que la máquina Windows XP se comporte de esta última forma es necesario elegir «Adapatador puente» en el desplegable «Conectado a». Si tu sistema anfitrión tiene varios adaptadores de red, VirtualBox habrá elegido en «Nombre» el que esté conectado a la red, pero es buena idea revisarlo.

Puertos serie

Por defecto, la máquina virtual se crea sin puertos serie. Si necesitas tener alguno, puedes activarlo y configurarlo.

USB

En la sección de USB se configura la versión del sistema USB que tendrá la máquina virtual.

Puedes elegir la que necesitas, o incluso desactivar el soporte USB si no se necesita.

Carpetas compartidas

En esta sección puedes compartir archivos entre el sistema anfitrión y la máquina virtual. La forma de hacerlo es eligiendo una carpeta del sistema anfitrión y especificando una letra de unidad para la máquina virtual. En la máquina virtual Windows XP aparecerá una unidad en la que se podrá interactuar con la carpeta compartida.

Es posible especificar permisos de sólo lectura o escritura.

Interfaz de usuario

La interfaz de usuario nos permitirá visualizar información de la actividad de la máquina (acceso a disco, red, etc.), pero también liberar o capturar teclado y ratón, para usarlos bien en el sistema anfitrión o en la máquina virtual.

Conviene dejarla activada. Los valores por defecto funcionan muy bien.

Finalmente podemos pinchar en «Aceptar» para volver a la pantalla principal de VirtualBox.

Iniciando la máquina virtual de Windows XP

Esta explicación ha sido un poco larga (si a ti te lo ha parecido leyendo, imagínate a mí escribiendo). Pero por fin podemos iniciar nuestra nueva máquina virtual, pinchando el botón «Iniciar» de la pantalla principal de VirtualBox.

Enseguida se abrirá la ventana propia de la máquina virtual, donde el sistema hará POST como si de un sistema físico se tratara.

Incluso se nos presenta un mensaje que nos informa sobre la posibilidad de elegir la unidad de arranque pulsando F12.

Como en la unidad óptica virtual está cargada la ISO de Windows XP y el disco duro no tiene datos de arranque, la BIOS de la máquina iniciará la instalación desde CD-ROM.

Los mensajes sobreimpresionados sobre la pantalla de la máquina virtual nos avisan de que tanto el ratón y el teclado pueden ser capturados por la máquina virtual.

Esto quiere decir que perdemos el control del sistema anfitrión, pero pulsando la tecla caliente (control derecho en Windows) se liberan ambos y vuelven a estar a disposición del sistema anfitrión.

Para eliminar estos mensajes podemos pinchar el icono con leyenda «No mostrar este mensaje de nuevo».

Instalar Windows XP en VirtualBox

Mientras tanto, el instalador de Windows va cargando y enseguida presentará la primera pantalla:

Pulsamos la tecla Enter para iniciar la instalación.

Contrato de licencia

Se nos presenta el contrato de licencia de Windows XP:

Tras haberlo leído atentamente, lo aceptaremos pulsando la tecla F8.

Particionado y formateo

A continuación el instalador nos ofrece la lista de discos duros presentes. Aparecerá el disco que creamos anteriormente, completamente vacío y sin particionar:

Pulsamos Enter y se nos preguntará cómo formatear la partición del disco duro:

El sistema de archivos recomendable es NTFS, y no tratándose de un disco duro real podemos elegir el formateo rápido.

El formateo tarda unos instantes tan solo, tras lo cual se copian los archivos de instalación al disco y se reinicia la máquina para iniciar la parte gráfica de la instalación.

Configuración regional e idioma

Un primer diálogo nos solicitará las opciones regionales e idioma. Los valores que se presentan por defecto dependerán del disco de instalación que estemos usando:

Si los valores no son correctos los cambiamos, si lo son continuamos directamente.

Personalización del sistema

En el siguiente diálogo personalizamos la copia de Windows XP indicando un nombre y una organización:

Es necesario introducir algún valor al menos en «Nombre».

Número de serie

Llega el momento de introducir el número de serie de Windows XP:

Windows XP, a diferencia de los sistemas más recientes, no permite continuar la instalación sin introducir el número de serie.

Nombre del equipo y contraseña de administrador

Llega el momento de configurar un nombre para el sistema y la contraseña de administrador:

Elige un nombre adecuado para el sitema (o deja el valor por defecto) y especifica una contraseña para el administrador del sistema (puedes dejarla en blanco).

Fecha y hora

En el siguiente diálogo revisamos la configuración de fecha, hora y huso horario:

En el caso de necesitarlo se cambian los valores adecuados y continuamos.

Configuración de red

Llega el momento de configurar la red:

La configuración típica suele funcionar muy bien, porque añade los componentes típicos de red de Windows y red TCP/IP (Internet).

Grupo de trabajo o dominio

Habrá que especificar un grupo de trabajo o dominio para compartir archivos e impresoras entre distintos sistemas Windows:

Si existen más equipos Windows en la red local, es interesante especificar el mismo grupo de trabajo que el resto de sistemas.

Finalmente el instalador completa el proceso de instalación y reinicia de nuevo la máquina.

En este nuevo inicio Windows XP comprueba la configuración gráfica, solicitándonos confirmación de que la visualización es correcta:

Seguidamente se inicia la configuración final del sistema:

Actualizaciones automáticas

El primer ajuste trata sobre las actualizaciones automáticas, que puedes activar o no, según tus preferencias:

Conexión a Internet

Windows XP comprueba ahora la conectividad de red y nos pregunta si el equipo conecta o no directamente a Internet:

A estos efectos, conectar a través de un router en red local se considera conexión directa.

Registro con Microsoft

En este momento Windows XP nos pregunta si deseamos o no registrar esta copia de Windows con Microsoft:

El registro no es obligatorio, ni en este momento ni posteriormente.

Usuarios del equipo

Durante la instalación es posible crear uno o más usuarios aparte del administrador.

Es recomendable crear al menos un usuario para el trabajo habitual. Las claves de usuario no se crean en este momento, habría que crearlas más adelante en las opciones de administración de usuarios del panel de control.

Fin de la instalación

Finalmente, esta configuración termina:

Primer inicio de sesión

El sistema inicia directamente sesión con el administrador o con el usuario que hayamos creado durante la instalación:

maquina virtual con windows xp
Por fin, nuestra máquina virtual con Windows XP

 

¡Y ya estamos listos para trabajar con nuestro nuevo viejo Windows XP!

Conclusión

Ahora que sabes cómo crear una máquina virtual con Windows XP puedes integrar este sistema en tu red local y trabajar con aplicaciones y programas que no son compatibles con versiones más modernas de Windows, o comprobar la retrocompatibilidad de tus desarrollos. Virtualizar Windows XP es una opción que te hará ahorrar tiempo y recursos.

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